Si hay una infusión que me transporta y me hace sentir bien al instante, es la de Hibiscus. Quizás la conozcas por sus otros nombres, como Flor de Jamaica. Ese color rojo profundo, casi como un rubí líquido, y ese saborcito ácido y fresco... es una maravilla. Pero te juro que, más allá de lo rica que es, esta flor es como tener una pequeña farmacia natural en tu alacena.

Hoy quiero contarte por qué me enamoré del hibiscus y por qué creo que a vos también te va a encantar.


 

¿Por qué es una de mis grandes aliadas?

 

Cuando descubrís todo lo que hace, no lo podés creer. Es una de esas plantas nobles que trabajan en silencio por tu bienestar.

🌺 Es un shock de Vitamina C y antioxidantes. Literal. Es como un escudo que protege tus células del paso del tiempo y te ayuda a mantener las defensas bien arriba.

❤️ Un mimo para tu corazón. Ayuda a mantener la presión a raya y a cuidar todo tu sistema circulatorio de una forma súper natural.

💧 Te sentís hinchada... ¿y de repente no? Es por su poder diurético y depurativo. Ayuda a tu cuerpo a eliminar líquidos y toxinas que no suman. Es increíble para esos días.

✨ Ese "glow" en la piel que no sabés de dónde salió. Bueno, puede que venga de acá. Tantos antioxidantes se reflejan en una piel más luminosa y sana. Es belleza que se toma, posta.


 

Un Detalle Importante: ¿Quiénes deben tener cuidado?

 

Como siempre digo, las plantas son medicinas poderosas y hay que ser respetuosos con ellas. Aunque el hibiscus es noble y seguro para la mayoría, hay algunas cositas a tener en cuenta:

  • Presión Arterial: El hibiscus tiene un conocido efecto hipotensor, es decir, tiende a bajar la presión. Si sufrís de presión baja, te recomiendo consumirlo con moderación y prestar atención a cómo te sentís. Si tomás medicación para la hipertensión, es bueno que lo charlés con tu médico para evitar que la presión baje de más.

  • Embarazo y Lactancia: Por precaución y falta de estudios concluyentes, se recomienda evitar su consumo durante el embarazo y la lactancia.

  • Interacciones: Siempre, ante la duda, si estás bajo algún tratamiento médico, una charla con tu profesional de confianza para asegurarte de que no haya interacciones es el acto de amor propio más grande.


 

Mis Formas Favoritas de Usarlo (¡robá la que quieras!)

 

Acá no hay reglas, la idea es jugar y disfrutar. Te comparto cómo lo uso yo:

1. La Infusión Caliente (la que nunca falla) Un clásico. Una cucharada de flores en el infusor, agua caliente (que no hierva, ¡porfa!) y la dejás unos 5 minutitos. Es el abrazo que necesitás a media tarde.

2. El Agua de Jamaica (mi preferida para el calorcito) ¡Esto es un viaje de ida! Hago un té bien concentrado, lo dejo enfriar y después lo pongo en una jarra con mucho hielo, agua, rodajas de naranja y menta. Es mil veces más rico y sano que cualquier gaseosa.

3. El Truquito para tus Ensaladas Una vez que hiciste el té, ¡no tires las flores! Escurrilas bien, picalas y sumalas a una ensalada. Le dan un toque ácido y un color increíble que sorprende a todo el mundo.

4. Para Ponerte Creativa: ¡Hacete un Almíbar! Esto es nivel Diosa de la Cocina, pero es una pavada. Ponés en una ollita la misma cantidad de agua que de azúcar mascabo y un buen puñado de flores. Fuego bajito hasta que se disuelva el azúcar y te quede un jarabe rojo divino. Colalo y guardalo en la heladera. Usalo para endulzar limonadas, yogur o lo que se te ocurra.


 

La Dupla Perfecta que Amo: Hibiscus + Gelatina

 

Como te conté en el blog de la Gelatina sin Sabor, el cuerpo necesita Vitamina C para poder "armar" el colágeno nuevo. Bueno, el hibiscus es PURA Vitamina C. Cuando los juntás en el "Elixir de Belleza", son dinamita para la piel. Un equipo soñado.

Espero de corazón que te animes a sumar esta flor increíble a tu vida. Es uno de esos pequeños cambios que se sienten un montón.

¿Querés probarla? En la tienda de Akasha te espera nuestro Hibiscus puro, de la mejor calidad, listo para llenar tus tazas de magia y salud.